Comidas feas y educación

“Comidas feas” y educación

Durante los últimos años, como parte de mi trabajo para distintas instituciones de educación superior, he estado capacitando a futuros maestros y ayudándoles en sus procesos de certificación como profesores bilingües o de inglés como segunda lengua.  Cada semestre, después de hacer las presentaciones requeridas y revisar las expectativas para el curso, siempre comienzo las clases hablando de la importancia de dos aspectos que considero fundamentales: la cultura y el idioma. Les explico a mis estudiantes que para ser maestros verdaderamente efectivos, necesitamos conocer, comprender y apreciar la diversidad cultural y lingüística de nuestros estudiantes, así como sus diversos orígenes.  Sin embargo hay que tener una definición más amplia sobre lo que son la cultura y el idioma. Cuando trabajamos con nuestros estudiantes (y más aún cuando trabajamos con aprendices del inglés) debemos tener en cuenta la cultura y el idioma que los definen como individuos, pero necesitamos entender que sus identidades están definidas también por sus experiencias de vida, y esas experiencias son a su vez parte de su cultura e idioma. Son las experiencias en distintos contextos (como miembros de un grupo minoritario, como inmigrantes, niños o como muchas otras instancias) las que definen quiénes son y la percepción que puedan tener del mundo que les rodea en las nuevas y a menudo intimidantes realidades de un salón de clases donde se habla un idioma nuevo y desconocido. Como maestros, debemos ser empáticos y estar dispuestos a comprender, aprender y honrar el conjunto de experiencias colectivas que dan forma a la cultura y el idioma de cada uno de nuestros estudiantes. El no ser capaces de desarrollar esa empatía, así como el respeto por lo diferente y la otredad, nos hace crear barreras que obstaculizan la convivencia el aprendizaje.  

Hace unos años mientras veía la serie Ugly Delicious en Netflix me hizo recordar una experiencia que tuve con una profesora compañera de trabajo cuando yo era el nuevo maestro bilingüe en una escuela elemental en Texas. Sucedió un día que me senté a comer en la sala de profesores y abrí mi recipiente de comida para comenzar a disfrutar de una arepa rellena con queso añejo venezolano acompañada con una ensalada de nopales (cactus) que mi esposa mexicana me había cocinado y enseñado a disfrutar. Fue en ese momento que una de las varias profesoras sentadas a mi alrededor arrugó la cara y se tapó la nariz (quizás por la extraña consistencia de los nopales y el fuerte olor del queso añejo) y con una cara de pocos amigos, me preguntó qué comía. Procedí a explicarle de manera muy orgullosa lo que constituía mi plato mexicano-venezolano al cual agregué la descripción del líquido rojo que bebía y que acompañaba mi almuerzo (Agua de Jamaica) fue entonces cuando con su cara de disgusto me dijo “¡No entiendo como puedes comer tanta comida de sub-culturas!” En los días siguientes mientras ahora comía un menú “menos oloroso y de mejor ver” en la soledad de mi salón de clases, meditaba acerca de lo impactante que pueden ser nuestros gestos y comentarios cuando se refieren a elementos de la cultura o lenguaje ajenos a nosotros pero tan apreciados por el otro. Recordé entonces cuando era un niño en Venezuela y de la forma en la cual otros niños se burlaban de los hijos de portugueses porque eran panaderos (aunque no lo fueran, pero ese era el estereotipo), o de los chinos por comer “aloz chino” y lo imposible que era para los padres de los niños asiáticos pronunciar ciertas palabras. Y recordé que desde chico (aunque sabía que no era correcto) yo les seguía la corriente a mis amigos. Nadie, sino hasta ese momento en la sala de profesores de la escuela en Texas, me lo había hecho a mí y nunca antes alguien se había referido de manera despectiva de mi arepa. Hasta ese momento no había vivido esa experiencia. Es por eso que quizás después de haber vivido esa situación, y otras similares como extranjero y como parte de un grupo minoritario, que al estar viendo la serie Ugly Delicious me identifiqué con lo que se discutía. Esto me invitó a continuar viendo la serie y otras parecidas para aprender más de otras culturas. 

Ugly Delicious es una serie de Netflix presentada por David Chang (creador y dueño de los famosos restaurantes Momofuku) en la cual se examina la historia de los alimentos que muchos de nosotros amamos, como la pizza, los tacos, el pollo frito o el arroz chino. Pero también se muestra el impacto negativo que los estereotipos relacionados con estos alimentos tienen entre las culturas. Por ejemplo en el episodio “Fried Rice” podemos ver cómo las escritoras Serena Dai y Jennifer 8 Lee discuten la relación entre la idea de que los chinos son “sucios y asquerosos” y cómo la comida china ha sido históricamente degradada. En ese episodio se nos explica que cuando los grupos asiáticos emigraron a Estados Unidos en el siglo XIX, los periódicos se dieron a la tarea de difundir la idea de que los chinos comían alimentos extraños. Por ejemplo, en aquella época, el periódico New York Times publicó un artículo preguntando si los chinos comían ratas, es entonces cuando Lee dice “La idea de estas personas comiendo cosas extrañas se utilizó para abrir una brecha entre nosotros y lo extranjero”.  En ese mismo episodio se habla de muchos otros elementos de importancia que discutimos en mis clases, pero que en la serie se muestran de manera práctica y desde el punto de vista de un elemento tan relevante en nuestras culturas como es la comida (como lo que viví en la sala de profesores). En esta serie y otra más disponibles en Netflix, podemos ver cómo entran en juego elementos tales como la percepción cultural, los procesos de aculturación y asimilación así como la creación de estereotipos y el racismo. Es por eso que ahora como parte de mis clases he creado actividades que requieren a los estudiantes que vean ciertos episodios de estas series y luego tenemos grupos de discusión y análisis para poder aprender de ellos y extrapolar lo aprendido a nuestros trabajos como profesores.

Pero no se trata nada más de conocer de la cultura y el lenguaje de los estudiantes que vienen de otros países, se trata de conocer las experiencias de cada uno de nuestros estudiantes y sus distintos orígenes y grupos étnicos. Por ejemplo, en otro episodio de Ugly Delicious se habla de un alimento tan apreciado universalmente como lo es el pollo frito pero que en los Estados Unidos, desafortunadamente, también es un alimento ligado a estereotipos racistas que se remontan a la época de la esclavitud. Este es un tema incómodo y en el cual Chang y sus invitados, incluidos el escritor Lolis Eric Elie y la profesora Psyche Williams-Forson, analizan los orígenes del estereotipo del pollo frito. Ese estereotipo ha persistido durante más de 100 años y ha afectado la relación de los afroamericanos con el pollo frito. Chang menciona a un amigo negro que le dijo que se negaba a comer pollo frito frente a las cámaras. Chang también se reúne con Edouardo Jordan, un chef negro en Seattle que se mantuvo alejado del pollo frito durante años debido a sus connotaciones raciales. Sobre este estereotipo fue algo que yo aprendí a los pocos años de estar viviendo en los Estados Unidos al igual que el estereotipo creado alrededor de la sandía. Y esto es justamente me lleva de nuevo a la idea principal de este artículo, se trata de conocer y aprender lo más que podamos sobre el otro. Esa profesora que me hizo sentir tan mal por su comentario acerca de mi comida, simplemente fue víctima de su falta de conocimiento y capacidad de empatizar con el otro y sus experiencias como miembros de un grupo étnico o social. 

Y es por ello que la solución (como para muchos tantos otros problemas) está en la educación. Pero comienza por educarnos nosotros mismos y darnos a la tarea de conocer del otro, de su cultura, su lenguaje, sus experiencia históricas y poder desarrollar la empatía necesaria para comprender y adaptarnos. De allí el valor educativo que tienen series de Netflix como Ugly Delicious y otras que he comenzado a usar en mis clases para ayudar a mis estudiantes a conocer otras culturas. Así como se las recomiendo a mis estudiantes, se las recomiendo a mis amistades y familiares y es por eso que quiero compartirlas con ustedes a continuación. 

¡Espero que las disfruten tanto como las he disfrutado yo!

Ugly Delicious | Official Trailer | Netflix

High on the Hog: How African American Cuisine Transformed America | Official Trailer

Street Food: Latin America | Official Trailer | Netflix

Street Food: Asia | Official Trailer | Netflix

Las Crónicas del Taco | Tráiler Oficial | Netflix

The Taco Chronicles Season 2 | Official Trailer | Netflix

Salt Fat Acid Heat | Official Trailer | Netflix

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